¿Qué es el Shiatsu?

Shiatsu es una terapia manual japonesa que tiene sus bases en la Medicina Tradicional China (MTC).
En MTC el organismo se enferma por un bloqueo de “energía” o “Ki” en los llamados “canales energéticos” o “Meridianos”, perdemos contacto con nuestro cuerpo, fuerza, entusiasmo, motivación… nos enfermamos. Estos bloqueos pueden crear síntomas tan leves como un dolor de cabeza hasta una enfermedad visceral cónica, gastritis, hipertensión… derivando a problemas no sólo físicos sino también emocionales y mentales (depresión, ansiedad, angustia…).

El shiatsu mediante suaves presiones en zonas determinadas del cuerpo, estiramientos y rotaciones articulares, desbloquea la energía de los meridianos, restableciendo así la salud.

El shiatsu nos ofrece un oasis de paz a nuestra vida llena de estrés. Nos proporciona la calidez del tacto y el contacto con nuestro Ser. Vivimos en una sociedad donde el sistema de comunicación es cada vez más rápido y, sin embargo, tendemos a sentirnos cada vez más incomunicados, vacíos, agotados, insatisfechos… más incómodos; ya no tenemos tiempo para nosotros. Por eso, terapias como el shiatsu ayudan al reencuentro con nosotros mismos. Para ello se necesitan terapeutas bien formados para que hagan de catalizador hacia ese reencuentro.

El Shiatsu Zen es efectivo en patologías tan diversas como:
* Estados anímicos: depresión, estrés, insomnio, ansiedad,  irritabilidad, etc.
* Agotamiento
* Problemas digestivos: estreñimiento, diarrea, falta de apetito, gastritis,…
* Problemas respiratorios: resfriados recurrentes, rinitis, asma, alergia, etc.
* Problemas renales: retención de líquidos, retención de orina, cistitis
* Problemas hepatobiliares: hepatitis y congestión en la vesícula
* Problemas cardiovasculares y circulatorios: hipertensión-hipotensión, varices y palpitaciones.
* Dolores físicos: cefaleas, ciáticas y dolores lumbares y articulares (artritis y artrosis).
Problemas dermatológicos:  excemas, psoriasis, dermatitis

La forma clásica de dar shiatsu es con el receptor tumbado cómodamente sobre un futón y vestido con ropa holgada.